San Saturio fue un noble visigodo del siglo IV que repartió sus bienes entre los pobres y se retiró a una cueva junto al Duero, cerca de Soria, para meditar y enseñar. Es el patrón de la ciudad de Soria y figura entrañable entre los sorianos.
San Fiacrio, eremita, es conmemorado el 30 de agosto. Su testimonio evoca la vocación a la soledad y la oración continua, siguiendo el ejemplo de Jesús que se retiraba a lugares desiertos para orar.