El Santo Padre se ha unido a la oración de un millón de niños que rezan por la paz, una iniciativa que pone de relieve el valor de la oración de los más pequeños en la vida de la Iglesia.
Un relato recoge un viaje de 7.000 kilómetros realizado con una Biblia en la mano y que culmina junto a León XIV, una imagen que subraya el valor de la Palabra de Dios como compañera de camino.
La Santa Sede reafirma que la dignidad humana es inviolable desde la concepción hasta la muerte natural, un principio que sostiene la protección de la vida en todas sus etapas.