La Iglesia relanza su compromiso con la labor de la mujer por la paz en el Mediterráneo, reconociéndola como sujeto activo de reconciliación y de convivencia entre los pueblos.
El cardenal Pietro Parolin advirtió que los totalitarismos históricos fueron derrotados, pero que la tentación de «ser Dios» sigue presente y exige conversión y vigilancia.
Un misionero italiano en Cuzco describe su experiencia en la cordillera andina con la frase «aquí se respira vida plena», en un reportaje que vincula la vida de la Iglesia en los Andes con el ministerio del Papa León XIV.