El Papa León XIV saludó a los atletas de los Juegos Olímpicos de Dakar, un gesto de cercanía que acompaña el esfuerzo deportivo y recuerda el valor de la lealtad y la fraternidad en la competencia.
Un llamamiento a favor de las normas y de la responsabilidad humana en el ámbito de la inteligencia artificial: la persona y su dignidad deben permanecer en el centro de toda decisión tecnológica.
La Iglesia relanza su compromiso con la labor de la mujer por la paz en el Mediterráneo, reconociéndola como sujeto activo de reconciliación y de convivencia entre los pueblos.