Se cumplen 650 años desde que comenzó el regreso del Papa a Roma, un acontecimiento de la historia de la Iglesia en el que la memoria de Catalina queda especialmente unida.
El viaje apostólico de Benedicto XVI a Francia estuvo inspirado en la figura de San Agustín, el buscador incansable de la verdad cuya conversión sigue iluminando el camino de la Iglesia peregrina.
Koovakad llamó a las religiones a colaborar en la construcción de la ciudad de Dios, situando el encuentro entre tradiciones religiosas en el horizonte del bien común, la justicia y la paz.