El II Coloquio Conjunto Interreligioso ha comenzado en Kazajistán, una segunda edición de este encuentro que reúne a representantes de diversas tradiciones religiosas en torno al diálogo y al entendimiento mutuo.
El Santo Padre se ha unido a la oración de un millón de niños que rezan por la paz, una iniciativa que pone de relieve el valor de la oración de los más pequeños en la vida de la Iglesia.
Un relato recoge un viaje de 7.000 kilómetros realizado con una Biblia en la mano y que culmina junto a León XIV, una imagen que subraya el valor de la Palabra de Dios como compañera de camino.
La Santa Sede reafirma que la dignidad humana es inviolable desde la concepción hasta la muerte natural, un principio que sostiene la protección de la vida en todas sus etapas.
El Papa sostiene que las guerras no tienen sentido y pide que Rusia y Ucrania se sienten a dialogar, insistiendo en el diálogo como camino para detener el enfrentamiento.
La ciudad de Metz espera al Papa León XIV en un contexto marcado por las heridas de Europa y la esperanza de la reconciliación, una espera que invita a preparar el corazón y a construir la paz.
La Maison Bakhita, en París, acoge al Papa en un encuentro que pone en el centro la fraternidad y la caridad parisina, signo de una Iglesia que sale al encuentro de los más pobres.
En su primer día en Francia, el Papa León XIV centró su mensaje en la esperanza, afirmando que «la esperanza nos anima, no la resignación», y presentó esa virtud como motor del testimonio cristiano frente al desaliento.
Un relato recuerda una amistad de más de medio siglo que acompaña un camino que va de Chicago hasta la cátedra de Pedro, testimonio de fidelidad, comunión y caridad en la Iglesia.