El Papa, como sucesor de Pedro y soberano de la Ciudad del Vaticano, ejerce un doble servicio: espiritual y diplomático, orientado a la unidad de la Iglesia y a la libertad del anuncio del Evangelio.
La Iglesia en Ceuta ha convocado una vigilia de oración por la paz y la estabilidad, invitando a los fieles a elevar a Dios una súplica por la concordia y la serenidad en la ciudad.
Fortunatus Nwachukwu presenta la comunicación como misión al servicio del Evangelio, llamada a anunciar la verdad con coherencia, humildad y esperanza.