Pasaje Bíblico: «Jesús les respondió: “No saben lo que piden. ¿Pueden beber el cáliz que yo voy a beber?” Le dijeron: “Sí podemos”. Él les dijo: “Beberán mi cáliz, pero sentarse a mi derecha o a mi izquierda no me corresponde a mí concederlo; eso es para quienes lo tiene preparado mi Padre”» (Mateo 20, 22-23, Biblia Latinoamericana).
Reflexión: En la misma audacia de Santiago al pedir compartir la prueba del Maestro, se nos recuerda que la valentía cristiana no consiste en ambicionar puestos, sino en beber el cáliz de la fidelidad, confiando en que el Padre dispone lo mejor.
Hoy, 25 de julio de 2026, la Iglesia celebra la fiesta del Apóstol Santiago, conocido como “el más atrevido y valiente”. El Evangelio lo sitúa entre los primeros discípulos llamados por Jesús, y su testimonio lo convierte en modelo de entrega sin reservas.
Santiago es también el patrono de España, nación que desde los primeros siglos ha venerado su memoria. La tradición asegura que predicó en la Península Ibérica y que sus restos descansan en Santiago de Compostela, meta de peregrinación constante.
La valentía del Apóstol se manifestó al ser el primero del colegio apostólico en sellar con su sangre la fe, bajo la espada de Herodes Agripa. No rehuyó el martirio; al contrario, lo abrazó como culmen del seguimiento a Cristo.
En esta jornada festiva, los fieles están llamados a imitar su audacia: no una audacia temeraria, sino la que nace de una fe firme y de una confianza total en la Providencia. La vida de Santiago invita a salir de la comodidad y a llevar el Evangelio hasta los confines, como él mismo hizo.
La celebración litúrgica une a España y a toda la Iglesia en una misma alabanza, recordando que el valor apostólico no se mide por el éxito humano, sino por la fidelidad hasta la cruz.
Que el ejemplo de Santiago Apóstol aliente a los cristianos a perseverar en la fe con la misma audacia y confianza. Encomendamos a su intercesión las intenciones de todos los que buscan vivir el Evangelio sin temor. Dios les bendiga.


