Pasaje Bíblico – Juan 10:16. «Tengo, además, otras ovejas que no son de este corral; a ésas también las tengo que traer, y oirán mi voz, y habrá un solo rebaño y un solo Pastor.»
Reflexión: El Señor Jesús reúne a sus ovejas de todos los pueblos en un solo rebaño. La próxima llegada del Papa León XIV a Uruguay, Argentina y Perú es un signo visible de esa unidad, y una invitación a los católicos de esas naciones a caminar juntos en la fe y en la comunión con el sucesor de Pedro.
Uruguay, Argentina y Perú son tres rostros de la Iglesia que recibirán al Papa León XIV. La noticia llena de alegría a las comunidades católicas de estos países, que ven en la visita del Pastor universal un momento de gracia para toda América Latina.
Se trata de tres realidades eclesiales distintas, con historia, cultura y desafíos propios, pero unidas por la misma fe, por el mismo bautismo y por el mismo deseo de anunciar el Evangelio. La presencia del Papa entre ellas subraya que la Iglesia es una en medio de la diversidad de sus pueblos.
La visita de León XIV a estas naciones no es solo un acontecimiento protocolario: es una oportunidad para que los fieles renueven su adhesión a Cristo y a su Iglesia. Cada comunidad, desde su propio rostro, quiere vivir este tiempo con esperanza, oración y gratitud.
Los preparativos para la recepción del Papa implican aspectos pastorales y espirituales. Las diócesis y parroquias se movilizan para que el pueblo de Dios pueda encontrarse con su pastor y escuchar su enseñanza. La oración se convierte en el mejor camino para disponer el corazón.
La cercanía del Papa León XIV a Uruguay, Argentina y Perú manifiesta también la atención de la Iglesia universal por los pueblos de América Latina. Su presencia alienta a los cristianos a perseverar en el testimonio diario y a ser constructores de paz y de justicia, siguiendo el camino del Evangelio en medio de las alegrías y las dificultades de cada pueblo.
Tres rostros, un solo corazón: esta visita, ya anunciada, es una invitación a profundizar en la comunión eclesial y a redescubrir el gozo de pertenecer al pueblo de Dios. Los católicos de estos tres países saben que recibir al Papa no es un simple acto social, sino un encuentro de fe que fortalece la identidad cristiana de sus comunidades.
Agradecemos al Señor por este don de la unidad y encomendamos a su providencia el camino del Papa León XIV y la fe de los católicos de Uruguay, Argentina y Perú.


