Pasaje Bíblico – Filipenses 1:21: «Para mí la vida es Cristo, y la muerte, una ganancia.»
Reflexión: San Mauricio y sus compañeros de la Legión Tebana comprendieron esta verdad con una claridad sobrecogedora. Eran soldados disciplinados, acostumbrados a obedecer órdenes y a exponer la vida por el emperador; pero cuando el mandato imperial exigió renegar de Cristo, entendieron que ninguna vida comprada con la negación de la fe merece ser vivida. Su sangre, derramada en Agauno a comienzos del siglo IV, sigue recordando a la Iglesia que la fidelidad a Cristo es un bien que ninguna autoridad humana puede arrebatar ni negociar.
Martirologio Romano: En Agauno (hoy Saint Maurice d’Agaune), en la región de Valais, en el país de los helvecios, santos mártires Mauricio, Exuperio, Cándido, que siendo soldados, al decir de san Euquerio de Lyon, fueron sacrificados por su fe en Cristo, en tiempo del emperador Maximiano, juntamente con sus compañeros de la misma legión Tebea y el veterano Víctor, ilustrando así a la Iglesia con su gloriosa pasión (c. 302).
Etimología: Mauricio = oscuro, sombrío, de Mauritania. Viene de la lengua latina.
Fecha de canonización: Información no disponible; la antigüedad de los documentos y de las técnicas usadas para archivarlos, la acción del clima, y en muchas ocasiones del mismo ser humano, han impedido que tengamos esta concreta información el día de hoy. Sí sabemos que fue canonizado antes de la creación de la Congregación para la causa de los Santos, y que su culto fue aprobado por el Obispo de Roma, el Papa.
San Mauricio (llamado también Maurice, Moritz o Mauritius) era el comandante de la Legión Tebana y murió martirizado a principios del siglo III. La Legión Tebana, integrada sólo por cristianos procedentes de Egipto, recibió órdenes de partir hacia Galia para auxiliar al emperador Maximiano. Aunque combatieron valientemente, rehusaron obedecer la orden imperial de perseguir a los cristianos, por lo que fueron diezmados. Al negarse por segunda vez, todos los integrantes de la Legión Tebana fueron ejecutados.
El lugar en que supuestamente tuvieron lugar estos hechos, conocido como Agaunum, es ahora la sede de la abadía de Saint Maurice, en el cantón suizo de Valais. Esta es la versión más antigua de la historia del martirio de la Legión Tebana, de acuerdo con la carta que Eucherius, arzobispo de Lyon (c. 434 – 450) dirigió al también obispo Salvius. En otras versiones varía la causa del martirio, y los legionarios son ejecutados por negarse a hacer sacrificios a los dioses romanos.
Que la memoria de san Mauricio y de sus compañeros de la Legión Tebana, junto con el veterano Víctor, avive en nosotros la valentía humilde de quienes no negocian su fe. Gracias por acompañarnos en esta lectura del Santo del Día; los esperamos mañana para seguir recorriendo juntos la historia de los testigos de Cristo.


