Pasaje Bíblico – Mateo 5:7: «Felices los misericordiosos, porque obtendrán misericordia.»
Reflexión: La misericordia no es un sentimiento vago, sino una bienaventuranza que compromete la vida entera. Santa Faustina Kowalska entendió esta verdad desde su juventud: siendo todavía una muchacha sencilla, sin más escuela que tres años de instrucción, se dejó moldear por la compasión de Dios y la convirtió en el centro de su existencia. Su misión fue recordar a un mundo atribulado que la misericordia divina es más grande que cualquier miseria humana, y que quien la acoge en esta vida la encontrará como acogida en la eternidad.
El Martirologio Romano la recuerda en Cracovia, en Polonia: santa María Faustina (Elena) Kowalska, virgen de las Hermanas de la Bienaventurada Virgen María de la Misericordia, solícita de anunciar el misterio de la divina misericordia (1938). Fue beatificada el 18 de abril de 1993 por S.S. Juan Pablo II, y canonizada el 30 de abril de 2000, también por el Papa Juan Pablo II.
Sor Faustina nació en el año 1905 en la aldea de Glogowiec, cerca de Lodz, como la tercera de diez hermanos en la familia de Kowalski. Desde pequeña se destacó por el amor a la oración, laboriosidad, obediencia y sensibilidad ante la pobreza humana. Su educación escolar duró apenas tres años.
Al cumplir 16 años abandonó la casa familiar para trabajar de empleada doméstica en casas de familias acomodadas. A los 20 años entró en la Congregación de las Hermanas de la Madre de Dios de la Misericordia, donde —como Sor María Faustina— vivió 13 años cumpliendo los deberes de cocinera, jardinera y portera.
Su vida, aparentemente ordinaria, monótona y gris, se caracterizó por la extraordinaria profundidad de su unión con Dios. Desde niña había deseado ser una gran santa y, en consecuencia, caminó hacia este fin colaborando con Jesús en la obra de salvar a las almas perdidas, hasta ofrecerse como sacrificio por los pecadores.
Los años de su vida conventual estuvieron marcados, pues, por el estigma del sufrimiento y las extraordinarias gracias místicas. La misión de sor Faustina consiste en 3 tareas:
Que la intercesión de santa Faustina Kowalska, la humilde hermana que confió sin reservas en la misericordia de Dios, sostenga nuestra esperanza y nos enseñe a mirar con compasión a quienes más lo necesitan. Gracias por acompañarnos en esta memoria del santo del día; mañana volveremos a encontrarnos para seguir caminando juntos en la fe.


