El Papa León XIV ha sido el primer Pontífice en participar en una procesión por el lago de Albano, un acontecimiento inédito que une tradición, devoción y anuncio del Evangelio.
Las reliquias de Santa Mónica fueron trasladadas desde Ostia hasta Roma en un viaje recordado como aventurero, un signo de la veneración de la Iglesia por esta madre y su testimonio de perseverancia en la fe.
El Papa anima al pueblo polaco a que los Votos de Jasna Góra inspiren un compromiso renovado de justicia y fraternidad, enraizado en la fe y en la memoria del santuario.