BlogOracionesSanto del DíaTestimonios

Santo del Día: Santa Tais, la penitente reconciliada que testimonia la misericordia de Dios

Pasaje Bíblico – Mateo 9:13 «Vayan y aprendan qué significa: Misericordia quiero y no sacrificios. Pues no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores.»
Reflexión: El Señor no se detiene ante el pecado cuando encuentra un corazón dispuesto a volver. Santa Tais recorrió el camino inverso al que el mundo le había trazado: de la vanidad y las riquezas mal adquiridas pasó al llanto y a la penitencia, y en ese tránsito quedó de manifiesto que la misericordia de Dios es más fuerte que cualquier ruina humana. Su memoria invita a no desesperar de nadie y a confiar en que la gracia puede rehacer lo que parecía perdido.

Santo tradicional, no incluido en el actual Martirologio Romano. Fue anterior a Pelagia en el tiempo y en los oficios. Se educó como cristiana, pero la vida, sus encantos, el acoso de los finos, el hambre de placer y el atractivo de las riquezas estropearon tanto la acción de la gracia que pareció no conocerla. Vivía entre el lujo y la prostitución de Alejandría.

Refiere la narración que Pafnucio, el del desierto de Tebaida, la recordaba de años atrás y sentía dolor, más que quien tiene una astilla clavada en el cuerpo, por la perdición y escándalo de la cristiana.

Sus penitencias dieron resultado. Provocó un encuentro con ella y fue el instrumento de Dios para el cambio de Tais.

Deshecha en lágrimas, imploró el perdón del maestro, le rogó su oración impetrante, recurrió a la misericordia de Dios y pidió que se le impusiera penitencia.

Murió penitente reconciliada por los años 348 y se la honra en las Menologías griegas tal día como hoy.

Es patrona de Alejandría y se la representa arropada con ricas y coloreadas sedas, con un espejo, símbolo de la coquetería, y una gargantilla de perlas que representan sus riquezas mal adquiridas.

Las dos son una delicada muestra que realza la misericordia del Señor.

Que la intercesión de Santa Tais, penitente reconciliada, alcance para cuantos se acercan a estas líneas el don de un corazón contrito y la alegría sincera del perdón. Gracias por acompañarnos en la lectura de este Santo del Día.

Deja un comentario